Mistress Nyx sosteniendo un neón rojo con su nombre en la oscuridad

La diosa Nyx

Me han preguntado en diversas ocasiones personas vainilla y no tan vainilla por qué motivo escogí el seudónimo de Nyx. Es común oírlo, existe el club Nyx en Madrid y en Barcelona se organiza una fiesta muy conocida por los simpatizantes del BDSM llamada KINNIX, que resulta también familiar.

Por el año 2020, cuando comencé a realizar sesiones como Mistress con un enfoque más profesional. Me puse a pensar y sabía que mi antiguo nick de fet no iba a ser muy acertado. Buscaba un nombre serio y corto.

Tenía que conectar conmigo. Era importante, igual de importante como escoger un nuevo nombre para mí misma. Normalmente es trabajo de tus padres, pero esta vez me tocó a mí. El mundo BDSM trata de preservar un cierto anonimato a través del uso de los nicks. No me importaba presentarme por mi nombre en un club o en un chat. El escenario cambia al exponerse uno a un público más amplio, realizando una actividad que recibe un doble juicio. El primero por gustarme el BDSM, el segundo por ser Mistress, Domina, practicar Femdom, Findom,….Te conviertes en un blanco fácil y te toca escoger un mote.

Con la decisión en firme me lancé directa a la piscina de la mitología. Tras un trabajo previo y repaso de todas las Mistress españolas existentes por aquel entonces, unos 6 años atrás. Con nombres de diverso significado o carencia absoluta de ello. Nombres impronunciables y nombres enrevesados. Con toda esa información me dediqué a buscar a la diosa alineada con mi propósito.

El gran pozo de sabiduría, que es el mismísimo internet me escupió diosas de A a la Z. Tras una exhaustiva búsqueda localicé toda una jerarquía de diosas y el nombre de algunas me parecía adecuado, pero mi mente no era capaz de posicionarse tan abajo en el árbol genealógico de la maldita mitología griega.

Existen dioses primarios de los que descienden luego los dioses del Olimpo. El padre del universo es el Dios Caos, una de cuyas hijas es Nix: Diosa primordial y encarnación de la Noche, nacida también del Caos, temida y respetada por los propios dioses.

Así que tuve mi momento woow. Estaba claro que no había nadie por encima de Nyx. Solamente su padre el creador pero vamos, una pequeña insignificancia.

Como decía Hitchcock una película dramática es como la vida misma, pero sacándole las partes aburridas. He suprimido bastantes partes aburridas de esta investigación.

La obsesión por la jerarquía se satisfacía, el nombre conectó de inmediato. Pero faltaba investigar a fondo a la Nyx mitológica.

Los buscadores de internet no son de fiar para precisar. Así que como una arqueóloga de la verdad mitológica me lancé a descubrir a mi deidad. A medida que iba leyendo me estaba enorgulleciendo de su persona como si yo cobrase vida a través de ella. Sobre todo al descubrir fragmentos de la Ilíada de Homero tan de actualidad en los últimos meses, donde el mismísimo Zeus vacila ante la idea de enfrentarse a ella.

El artículo más interesante y completo lo encuentro en la página World History, está en español, dejo el enlace: https://www.worldhistory.org/trans/es/1-15645/nix/

Lo cito textual:

*Nix (también conocida como Nox o la Noche) es la personificación de la noche en la mitología griega. Proveniente del Caos (Vacío), Nix es una deidad primordial (Protogenoi). Los Protogenoi representan las fuerzas físicas y elementales del mundo y constituyen el primer orden de seres divinos del que surgen todos los dioses, héroes y monstruos de la mitología griega.*

Y llega el momento en el que me doy cuenta de que hago lo de siempre, profundizar tanto en un tema que me absorbe y no sé parar.

Pero elegir un nombre no es lo mismo que esconderse detrás de él. Y ahí es donde los nicks en BDSM me generan más de una contradicción. Una cosa es sentirse poderosa o empoderada. Otra es apropiarse del nombre de una diosa a la que han venerado durante siglos en la cultura griega y usarlo como marca personal.

«Qué buenas sesiones hemos tenido señora Nyx, es usted una diosa.» Esta frase muchas veces me genera disociación, en mi caso no es necesaria. La Nyx se lleva los elogios por unas sesiones que he preparado yo y he realizado yo. No me siento orgullosa de no usar mi nombre.

Somos nosotros mismos los que reforzamos ese espacio de desconfianza. Mientras el colectivo se protege detrás de un nombre falso, el estigma no desaparece. Si nadie se expone, el juicio sigue intacto.

Cuando llegas nuevo al BDSM te encuentras con el statu quo. Hay que ponerse un nick, así funcionan las cosas aquí. Te amoldas a las reglas existentes sin rechistar demasiado. Pero es parecido a usar un seudónimo. Las personas que han usado el seudónimo lo han usado por miedo a la censura o represión política o por discriminación de género. Muy pocas veces se usa por razones artísticas, o al menos en la actualidad.

Nunca me han gustado los nicks. Usar otro nombre en BDSM es para preservar la privacidad en la mayoría de casos. Preservar la privacidad, ¿temiendo qué? ¿Ese juicio que viene del exterior? ¿Que no nos quieran o no nos acepten como somos? ¿Que no se enteren los del trabajo, la prima o el antiguo compañero de instituto? Existen nicks para entrar en un rol determinado. Si yo soy Juan y me gusta ser Mónica, pues claro, tiene sentido. También existen nicks que ayudan a entrar en un estado mental determinado, a activar algo dentro de uno mismo. Eso tiene su lógica. Pero si yo soy Juan y adopto el nombre de latigo82, no es del todo necesario. Es mi opinión.

Cogí un gato no hace mucho en una protectora, «Bigotis», las trabajadoras decían el nombre con mucho esmero, yo no era capaz. Después de un tiempo terminé llamándolo Michi, a él no le importa en absoluto, responde a cualquier nombre que venga junto con comida o mimos. Somos los humanos los que tenemos esa tesitura del bien o el mal, buscar un significado o atribuir un sentido a una palabra. Los gatos son más simples. ¿Y tú, por qué usas nick?