One Comment "Mi lectura del reportaje BDSM de ICON, el País"
Fer
Después de leer esta entrada en su blog, fui a buscar el artículo original (a día de hoy, está en la web de El País). Nada que añadir: ya lo ha hecho usted estupendamente.
Los lectores tenemos que asumir este tipo de publicaciones con cierta distancia prudencial; si no, corremos el riesgo de ir a recuperar al pueblo aquella máquina de coser que ahora creemos valiosísima porque en cierta publicación decía ser «el nuevo oro vintage», para descubrir después que sigue valiendo su peso en chatarra.
La idea de animar a algún lector interesado que nunca se haya acercado a un local por creer que son por naturaleza hostil me gusta. Pero es cierto que el artículo mezcla, a troche y moche, tantos conceptos o ideas, que al final puede despistar más que informar.
Después de leer esta entrada en su blog, fui a buscar el artículo original (a día de hoy, está en la web de El País). Nada que añadir: ya lo ha hecho usted estupendamente.
Los lectores tenemos que asumir este tipo de publicaciones con cierta distancia prudencial; si no, corremos el riesgo de ir a recuperar al pueblo aquella máquina de coser que ahora creemos valiosísima porque en cierta publicación decía ser «el nuevo oro vintage», para descubrir después que sigue valiendo su peso en chatarra.
La idea de animar a algún lector interesado que nunca se haya acercado a un local por creer que son por naturaleza hostil me gusta. Pero es cierto que el artículo mezcla, a troche y moche, tantos conceptos o ideas, que al final puede despistar más que informar.